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¿Existe la ira justificada?…

¿Existe la ira justificada? ¿O sólo es ira? No existe buenas o malas influencias, sólo influencias, pero cuando uno es influenciado por algo que no le gusta dice que es una influencia mala.

En el momento en que protege a su familia, su país, un trozo de fábrica colorido llamado bandera, una creencia, una idea, un dogma, lo que pide o mantiene, esa protección en sí misma implica ira. Así que debe mirar la ira sin ninguna explicación o justificación, sin decir: “Debo proteger mis bienes”, o “es justificado que tenga ira”, o “cuán estúpido soy de sentir ira ¿Puede mirar la ira como si fuera algo en sí mismo? ¿Puede mirarla completa y objetivamente, lo cual significa sin defenderla ni condenarla?

Jiddu Krishnamurti

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Ira…

Cuando estás enojado, deseas aliviar el sufrimiento que sientes; es una tendencia natural.
Hay muchas formas de encontrar alivio, pero el mayor de ellos lo proporciona la comprensión.

Cuando la comprensión está presente, la ira desaparece por sí sola.
Cuando entiendes la situación de la otra persona, la naturaleza del sufrimiento, la cólera desaparece, porque se transforma en compasión.
Observar profundamente la situación, es la medicina más recomendable contra la ira.
Si la observas, entenderás las dificultades del otro, y la aspiración profunda que nunca ha podido alcanzar.
La compasión nacerá entonces en ti y será el antídoto para la ira que sientes. Si dejas que la compasión brote en tu corazón, el fuego de la ira se extinguirá en el acto.
La mayor parte del sufrimiento que experimentamos, nace de nuestra falta de comprensión, y de no percibir que no existe un yo separado.
La otra persona es tú, y tú eres ella. Si entras en contacto con esta verdad, la ira desaparecerá.
La compasión es una bella flor que brota de la comprensión. Cuando te enojes con alguien, practica el inspirar y espirar conscientemente.
Observa profundamente la situación, para ver la verdadera naturaleza de tu sufrimiento, y el de la otra persona, y te liberarás.

Thich Nhat Hanh

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No le arrojes tu ira a nadie…

No le arrojes la ira a nadie. Es igual que cuando tienes ganas de vomitar: no vas y vomitas sobre alguien. La ira necesita del vómito. ¡Vete al cuarto de baño y vomita! Si reprimes el vómito, será peligroso, y cuando hayas vomitado te sentirás fresco, te sentirás descargado, desahogado, bien, sano.

Algo estaba malo en la comida que tomaste y el cuerpo lo rechaza, no sigas forzándolo en tu interior. La ira es sólo un vómito mental. Has tomado algo que está malo y todo tu ser psíquico quiere echarlo fuera; pero no hay necesidad de arrojárselo a alguien. Sin embargo, como la gente lo arroja sobre los demás, la sociedad les dice que lo controlen. No hay necesidad de arrojar ira sobre nadie. Puedes ir al baño, puedes dar un largo paseo. Hay algo dentro que necesita una actividad rápida para ser liberado, así que corre un poco y sentirás que se libera; o coge una almohada y golpéala, lucha con la almohada y muerde la almohada hasta que tus manos y dientes estén relajados.

En cinco minutos de catarsis te sentirás descargado, y una vez que sepas esto nunca arrojarás la ira a nadie, porque es absolutamente innecesario.

Osho

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La serpiente arrepentida…

Los aldeanos de un pequeño pueblo, nunca iban al bosque porque sabían que la serpiente estaba permanentemente furiosa y era verdaderamente mala.. Todo se sentía muy asustado ante la posibilidad de que la serpiente les mordiera y a consecuencia de ello perdieran la vida. Pero un día, un hombre muy sabio que estaba en aquel lugar de paso, comunico a los aldeanos que tenía intención de dirigirse a otro pueblo y que para ello iba a atravesar el bosque Los aldeanos le suplicaron que no lo hiciera describiéndolo lo que aquella serpiente colérica haría con el si se atrevía a poner un pie en el bosque.

Pero aquel hombre tenía su propia comprensión y conocimiento de la situación, y sin dejarse intimidar por la serpiente. Se adentro en el bosque. Mientras lo atravesaba, oyó el crujir de las hojas, al detenerse y mirar atrás, vio que la serpiente le estaba siguiendo, pero antes de que el hombre pudiera reanudar el camino, la serpiente m le mordió en el tobillo. Sin embargo, nada ocurrió. El hombre siguió su camino. La serpiente, furiosa, volvió a morderle con saña, pero aquella alma santa siguió caminando. Al dar muestras la serpiente de una mayor agresividad aun, el santo varón la cogió y le dijo:

¿Qué es lo que te preocupa? ¿De dónde procede tu ira?

– En la india existe la creencias de que al hacer frente a una persona egoísta y enojada, esta de algún modo se vuelve humilde. Al ver que no se trataba de un ser ordinario, la serpiente le suplico que le perdonara y que además la guiara. El santo varón, depositando a la serpiente en el suelo, se limito a decirle:

“ No muerdas más! Y se fue.

Al cabo de un tiempo aquel hombre bueno regreso al pueblo, como en aquella ocasión de paso. Nuevamente se adentro en el bosque para cruzarlo cuando se acordó de la serpiente y comenzó a buscarla: la encontró malherida y sangrando.

Después de curarla, le pregunto ¿qué te ha pasado amiga mía? La serpiente le respondió furiosa. Por hacerte caso! deje de morder y enfurecerme tal y como me dijiste, y el resultado es este ¡ya has visto como me han dejado! Me han apedreado!- El santo hombre le respondió sonriendo:

“¿OH! Lo siento, amiga! Te dije que no les mordieras, pero olvide añadir que sisearas este libro nos ilustra que podemos sisear.

No recorras la vida por la senda de la ira. Pero recuerda que, a lo largo del camino, puedes encontrarte con personas desaprensivas que no duden en golpearte.

 

Cuento Tradicional Indio

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Controlar la ira…

¿Se puede controlar la ira? Evidentemente sí. Vamos a ver cómo podemos manejar esta emoción tan destructiva y que más de una vez no ha metido en algún que otro problema.

La ira se asemeja a la erupción de un volcán, por eso he ilustrado este post con esta impresionante foto. No sé si existirá alguna persona que no haya tenido nunca un acceso de ira. Existen personas que parece que de pequeños se cayeron a una marmita de Trankimazin. Yo admiro a esas personas y cada día trato de lograr entrar en un estado de calma total. Pero incluso esas personas seguro que conocen esta emoción porque la han sufrido.

Es una emoción con un poder inmenso, es como tratar de domar a un caballo salvaje. Estaría bien que supiésemos canalizar ese inmenso poder a objetivos más gratificantes.

¿Cómo podemos controlar la ira?

1) Controlando nuestra activación fisiológica. La ira se acompaña de respiración agitada y aceleración del ritmo cardiaco. Controlar la respiración es la clave. Ya he dicho que la ira es como la erupción de un volcán. Una vez que estalla es más difícil controlarla. Es importante tratar de no llegar a esa explosión haciendo respiraciones profundas y pausadas.

2) Las personas iracundas suelen tener una baja tolerancia a la frustración: son personas que no les gusta esforzarse y cualquier situación que les suponga un inconveniente puede ser el detonante de la ira. ¿Eres de esas personas? Aprende a sacrificarte en determinados momentos.

3) El estrés puede ser un desencadenante de la ira: si estás estresado y todo te molesta es hora de que busques una solución. Como siempre digo: el deporte es el mejor desestresante y productor de endorfinas (la hormona de la felicidad).

“Cada golpe que nuestra ira descarga vendrá a caer seguramente sobre nosotros mismos.”, William Penn

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FUENTE: Recursos de autoyuda

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