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Pistas para llegar a la felicidad…

Nuestros momentos de más lucidez suelen tener lugar cuando nos sentimos profundamente incómodos, infelices o insatisfechos. Pues es en estos momentos, empujados por nuestra insatisfacción, cuando salimos del camino trillado y empezamos a explorar maneras diferentes de hacer algo o respuestas más certeras.

M. SCOTT PECK

No creo que haya ninguna cumbre que no pueda ser escalada por una persona que conozca el secreto para hacer realidad sus sueños. Este secreto especial yo lo resumo en cuatro Cs. Son la curiosidad, la confianza, el coraje y la constancia. De todos ellos el más importante es la confianza. Cuando creas en algo, créelo sin dudar y sin cuestionarlo.

WALT DISNEY

Nunca es tarde para ser lo que deberías haber sido.

GEORGE ELIOT

Decide lo que quieres, decide lo que estás dispuesto a dar a cambio. Establece tus prioridades y ponte a trabajar.

H. L. HUNT

Si observas a una persona realmente feliz, la encontrarás construyendo un barco, escribiendo una sinfonía, educando a sus hijos, plantando dalias en su jardín, o buscando huevos de dinosaurio en el desierto de Gobi. No la encontrarás buscando la felicidad como si fuera la cuenta de un collar que se ha deslizado bajo el radiador.

W. BERAN WOLFE

Algunos están dispuestos a cualquier cosa, menos a vivir aquí y ahora.

JOHN LENNON

Hemos olvidado que nuestra única meta es vivir y que vivir lo hacemos cada día y que en todas las horas de la jornada alcanzamos nuestras verdadera meta si vivimos… Los días son frutos y nuestro papel es comerlos.

JEAN GIONO

La felicidad es una dirección, no un lugar.

SYDNEY J. HARRIS

La felicidad no está en las cosas que haces sino en cómo haces esas cosas: con felicidad.

JOSÉ MARÍA DE LA FUENTE

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FUENTE: Blog de Álex Rovira

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La felicidad se transmite por el olfato…

Solemos decir que la felicidad es algo que escapa a nuestros ojos: una sensación invisible que nos hace sonreír más y por la que los demás interpretan que estamos de mejor humor por algún motivo. Ahora, una nueva investigación llevada a cabo por científicos de la Universidad de Koc en Estambul (Turquía) y el Instituto Superior de Psicologia Aplicada de Lisboa (Portugal), afirma que la felicidad puede olerse y contagiarse, ya que el estado emocional de contento y alegría provoca que segreguemos ciertas sustancias químicas que salen secretadas por el sudor y que los demás pueden percibir e imbuirse de ello.

El olfato parece ser una forma extraña de recibir vibraciones positivas de las personas que tenemos a nuestro alrededor, pero el estudio publicado en la revista Psychological Science así lo confirma: “el sudor humano que se produce cuando una persona es feliz induce un estado similar a la felicidad en una persona que inhala este olor”, afirma Pistola Semin, coautor del estudio.

Para llegar a estas conclusiones, los investigadores reunieron muestras de sudor de 12 hombres jóvenes y sanos tras haber presenciado diversos vídeos diseñados para provocar emociones como el miedo o la felicidad. Ninguno de ellos consumió alimentos que provocaran mal olor corporal (como el alcohol o el chile) ni mantuvieron relaciones sexuales durante el tiempo que duró el estudio. Por otra parte, los científicos monitorearon las reacciones de 36 mujeres jóvenes y sanas mientras olían las muestras de sudor de los participantes masculinos.

Se escogieron hombres para las muestras de sudor porque estos son más sensibles a las señales físicas de carácter emocional. El hecho de que las mujeres tengan un mejor sentido del olfato fue el motivo por el que se escogieron féminas para esta segunda parte del experimento.

Los resultados revelaron la presencia de una “sincronización de comportamiento” entre el estado emocional del participante, su sudor y la reacción de las voluntarias que olieron el sudor. Esto es, el “sudor feliz” provocaba una respuesta contagiosa en la persona que lo olía.

“Lo interesante de este estudio es que sugiere que una emoción positiva puede ser comunicada, que en mi opinión es mucho menos importante en la evolución humana y el comportamiento que ser capaz de transmitir y reconocer una emoción negativa, como el miedo o la ira”, comenta la experta Pamela Dalton, que no participó en el estudio.

Estudios previos ya han demostrado que efectivamente las emociones negativas como el miedo o el enfado pueden transferirse a través de los olores en el sudor. Este estudio confirma que también es posible en su vertiente más risueña y positiva. El siguiente paso en la investigación será averiguar cuál es la diferencia química entre el olor que provoca el miedo en el sudor y el olor de la felicidad en la transpiración.

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FUENTE: Muy Interesante

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20 frases sobre la felicidad…

Filosóficas, inspiradoras, divertidas o cínicas. ¿Con qué definición de felicidad estás más de acuerdo?

1. “La felicidad no es algo confeccionado. Viene de tus propias acciones” Dalai Lama.

2. “Para ser feliz, no debemos preocuparnos demasiado por los demás” Albert Camus

3. “La felicidad en gente inteligente es la cosa más rara que conozco” Ernest Hemingway

4. “La sabiduría es la parte suprema de la felicidad” Sófocles

5. “La sabiduría es la parte suprema de la felicidad” Antonio de Saint-Exúpery

6. “Un corazón alegre vive más tiempo” William Shakespeare.

7. “Toda felicidad depende del coraje y trabajo” Honoré de Balzac

8. “La mejor forma de animarte es intentar animar a otro” Marc Twain

9. “La felicidad no consiste en hacer siempre lo que tú quieres, sino en siempre haber querido hacer lo que haces” Leon Tolstoi

10. “Eres más feliz mientras haces la mayor contribución” Robert F. Kennedy

11. “l secreto de la felicidad es hacer frente al hecho de que el mundo es horrible” Bertrand Russell

12. “La alegría es la piedra filosofal que todo lo convierte en oro” Franklin D. Roosvelt

13. “Los hombres olvidan siempre que la felicidad humana es una disposición de la mente y no una condición de las circunstancias” John Locke

14. “Quien es feliz hace feliz a los demás también” Anne Frank

15. “La alegría es una red de amor por la que puedes atrapar almas” Madre Teresa

16. “La felicidad no es una meta, es un subproducto” Eleanor Roosvelt

17. “No hay medicina que cure lo que no cura la felicidad” Gabriel García Márquez

18. “La felicidad no brota de la razón sino de la imaginación” Immanuel Kant

19. “Existen dos maneras de ser feliz en esta vida, una es hacerse el idiota y la otra serlo” Sigmund Freud

20. “Hijo mío, la felicidad está hecha de pequeñas cosas: Un pequeño yate, una pequeña mansión, una pequeña fortuna…” Groucho Marx

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Photo Credit: Alé via Compfight cc

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La felicidad según Martin Seligman…

¿Por qué la gente feliz es feliz? El padre de la Psicología positiva se ha ganado esta calificación por ser pionero en el desarrollo de un método científico que responde a esta pregunta. Este psicólogo y escritor (Albany, Nueva York, 1942) dirige el Departamento de Psicología de la Universidad de Pensilvania (EEUU) en la actualidad, habiéndose licenciado en la de Princeton con summa cum laude y habiendo sido el presidente durante una década de la Asociación Estadounidense de Psicología.

Su trabajo está concentrado en varios best sellers como ‘The Optimistic Child’, ‘Learned Optimism’, ‘Authentic Happiness’ y ‘What You Can Change and What You Can’t’. En sus experimentos, basados en el uso exhaustivo de cuestionarios para los participantes, Seligman ha mostrado nuevas consideraciones sobre la depresión y la satisfacción entendida como el cultivo de nuestro potencial personal –‘signature strenghts’, en inglés–: nuestra empatía, moderación y perseverancia.

Este psicólogo toma nociones de la felicidad según Confucio, Mencio y Aristóteles, junto a teorías modernas sobre la motivación, para concluir que la felicidad se alcanza trabajando en tres dimensiones, esto es, la Vida Gratificante (cubrir nuestras necesidades básicas), la Buena Vida (descubrir nuestro potencial y desarrollarlo para sentirnos plenos) y la Vida con Sentido (dedicar nuestro potencial, virtudes y fortalezas, a contribuir a la felicidad de los demás). Esta teoría logra diluir el conflicto entre felicidad individual y altruismo, abogando por la búsqueda de las emociones positivas frente al abandono personal en las negativas. Se trata de pensar y actuar de una manera constructiva para entender y gestionar nuestro pasado, crecer en optimismo en el presente y mirar al futuro con esperanza.

En el campo de la Psicología positiva, las emociones constructivas nos conducen a situaciones agradables, gratificantes, por lo que se ofrecen estrategias terapéuticas que nos libren de la frustración y de la negatividad, dirigidas a destacar nuestras seis virtudes esenciales: el conocimiento y la sabiduría, el coraje, el amor y la humanidad, la justicia, la moderación y la espiritualidad y trascendencia, apoyándonos en nuestras fortalezas. Finalmente, Seligman describe que una vida sin sentido (carente de estas virtudes y fortalezas) se traduce en depresión, vacío existencial, falta de autoestima y de empatía.

Hoy, y gracias a Martin Seligman, nos acercamos a una definición de felicidad más tangible y humana, como apuntan estas frases:

Una de las cosas que los psicólogos solían decir es que si estás deprimido, ansioso o enfadado no podías ser feliz. Creo que puedes sufrir o tener una enfermedad mental y ser feliz, aunque no en el mismo momento en que estás triste.

En cuanto a las relaciones, si se enseña a la gente a responder activamente y de manera constructiva cuando alguien está motivado, alcanza su objetivo, aumenta el amor y la amistad y disminuye la probabilidad de depresión.

La vida causa los mismos contratiempos y las mismas tragedias tanto a los optimistas como a los pesimistas, pero los primeros saben afrontarlos mejor.

Creo que es posible que para el año 2051 el 51 por ciento de la población humana se sienta más feliz. Esa es mi meta.

Llegar más allá de donde estás es realmente importante.

El bienestar no puede existir solo en tu propia cabeza. El bienestar es una combinación entre sentirse bien y realmente tener una vida con sentido, buenas relaciones y autorrealización.

No me importa estar equivocado, y no me importa cambiar de opinión.

Un compositor puede tener todo el talento de Mozart y un apasionado deseo de tener éxito, pero si cree que no puede componer música, no conseguirá nada. No se está esforzando lo suficiente. Se dará por vencido demasiado pronto, cuando la melodía no acaba de surgir y tarda demasiado en materializarse.

Privamos a nuestros hijos, a quienes cuidamos, del valor de la persistencia. Lo que quiero decir es que necesitamos fallar, los niños necesitan fallar, necesitamos sentirnos tristes, ansiosos y angustiados. Si nos protegemos, a nosotros mismos y a nuestros hijos, como afirman los que dicen que siempre hay que sentirse bien, nos privamos de las habilidades que nos proporciona el aprendizaje del esfuerzo.

No somos prisioneros del pasado.

Los pensamientos aprendidos no son imposibles de reaprender. Uno de los hallazgos más significativos de la psicología en los últimos veinte años es que los individuos pueden elegir su forma de pensar.

Mediante la activación de una mentalidad expansiva, tolerante y creativa, los sentimientos positivos maximizan los beneficios sociales, intelectuales y físicos que buscamos.

Alex Rovira

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La felicidad engendra felicidad…

En virtud de la ley de la atracción, el estado vibratorio en que te encuentras cuando eres feliz está trayendo todo aquello que coincide con esa felicidad. por consiguiente, experimentar felicidad significa que estás creando más felicidad y tranquilidad.

La felicidad engendra felicidad.

Julia Rogers Hamrick
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Photo Credit: anggarfer via Compfight cc

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Las 5 reglas de la felicidad según budismo tibetano…

Estas cinco reglas están relacionadas, con los llamados “venenos” del Budismo Tibetano. Todas las enseñanzas budistas están relacionadas.

1.-La primera regla, libera tu corazón de odio
Nos aconseja apartarnos de uno de los tres venenos principales, el odio.

2.-Libera tu mente de preocupaciones
Reitera la importancia de no conceder tanta importancia a las situaciones y los pensamientos y tener más presente la relatividad intrínseca de todos los fenómenos.

3.-Analizando la tercera, vemos que la humildad es el antídoto al veneno del orgullo.

4.-la cuarta regla para la felicidad: ésta habla de la generosidad con una buena motivación, el no-egoísta. Esto es vital.
Lo importante es el acto de dar (sin la intención de recibir), por eso, lo importante es que ofrezcamos cosas que nosotros creemos valiosas e importantes. Ya que ahora nos estamos fijando más en nuestro acto personal generoso que en el que recibe, si damos cosas que consideramos buenas y valiosas estamos generando mayor generosidad que si ofrecemos algo que no apreciamos.

5.- La quinta y última regla para la felicidad: “acepta más, espera menos”.
Si aceptamos las cosas como nos las encontramos nuestra felicidad será mayor. Si por contra siempre nos hacemos una idea de lo que deseamos que nos pase y nos imaginemos como queremos que sea lo que sabemos que va a suceder, al ver la realidad caeremos en una comparación y nos decepcionaremos. No debemos hacer demasiados planes ni deseos para el futuro, debemos tener una actitud abierta a lo que se nos muestre, aceptando toda clase de cosas.

De esta forma vamos a incrementar nuestra felicidad: alejándonos del odio, las preocupaciones y el orgullo y abrazando la generosidad y la actitud mental.

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FUENTE: PLANO SIN FIN

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La felicidad vendrá por añadidura…

Solo esperamos lo que no es; solo amamos lo que es.

Solo esperamos lo que no depende de nosotros; solo queremos lo que sí depende de nosotros.

Eso indica que hay una doble vía de sabiduría: se trata de esperar un poco menos y, sobre todo, de amar y querer un poco más.

¡No se trata de una renuncia ni de dejar de desear!

Sino de desear más lo que depende de nosotros que lo que no depende, y, por consiguiente, de querer y actuar, y no de contentarse con esperar.

¡Sabiduría de la acción y del amor, no de la renuncia!

Si uno persigue la felicidad, significa que no es feliz.

Hay que ocuparse más bien de lo que realmente importa: el amor, el placer, la alegría, la justicia, el trabajo, la libertad, los hijos, los amigos…

La felicidad vendrá por añadidura, si es que viene. Y si no viene, no la echaremos tanto de menos.

ANDRÉ COMTE-SPONVILLE

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Photo Credit: Mar Coll del Tarré via Compfight cc

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Claves para lograr ser feliz…

“Seré feliz cuando_______________”. Rellénese este espacio en blanco con lo que proceda: tenga un bebé, gane más dinero, consiga ese ascenso, me compre una casa. “No seré feliz si _______________” Rellénese espacio con lo que proceda: me arruino, el análisis da positivo, me quedo sin pareja, me doy cuenta de que han pasado los mejores años de mi vida. Son las dos caras de un mito tan extendido como nocivo, señala Sonja Lyubomirsky, autora del superventas La ciencia de la felicidad y una de las principales expertas en el campo de la psicología positiva.

En Los mitos de la felicidad, recién publicado en español, la profesora de la Universidad de California recorre diez momentos críticos de la vida adulta, desde las relaciones familiares hasta el dinero, el trabajo, problemas de salud o envejecimiento para concluir, apoyándose en las últimas investigaciones, que los momentos críticos pueden ser oportunidades para renovarse y crecer, y que resulta casi imposible saber de antemano qué acontecimientos van a alterar nuestra vida de forma significativa y en qué sentido. “Cosas como conseguir un ascenso o ganar la lotería efectivamente hacen más feliz a la gente, pero no tanto ni durante tanto tiempo como creemos que lo harán”, señala Lyubomirsky a S Moda. “Es un cliché, pero la felicidad está realmente dentro de nosotros”.

Si tantas investigaciones prueban la falsedad de estos mitos –el libro de Lyubomirsky incluye cerca de 450 referencias a otros tantos estudios– ¿por qué es tan difícil desprenderse de estas falacias? Lyubomirsky cree que, en parte, se debe al mensaje que transmiten los medios, que en general nos dicen que tenemos que casarnos, tener hijos, ser ricos, una casa bonita, etc. para ser felices. Pero también porque nuestras experiencias del pasado indican que cuando nos ocurren cosas buenas nos sentimos bien. “Lo que tendemos a olvidar”, apunta la investigadora, “es que esos sentimientos no suelen durar; nos adaptamos a ellos. La adaptación hedonística es muy poderosa”.

La adaptación hedonística es uno de los conceptos claves de esta obra. Alude a nuestra capacidad para acostumbramos rápidamente a cualquier cosa buena que nos ocurre, lo que puede convertirse en un gran obstáculo para la felicidad. ¿Qué hacer frente a ello? En lo que se refiere al dinero, por ejemplo, “queremos disfrutarlo durante el mayor tiempo posible. Para ello tenemos que prestar atención y compartirlo con amigos, hacer cosas novedosas con ello, etc. Hay maneras de que esas situaciones felices duren más tiempo. Pero si no haces nada al respecto, vas a adaptarte pronto a ello”, apunta la investigadora.

Otra idea útil para enfrentarse a los clichés sobre lo que nos hará o no felices es el llamado ‘sistema inmunitario psicológico’, que se refiere al montón de habilidades y dones que subestimamos o no prevemos y que nos ayudan frente a la adversidad y el estrés.

Nuestra ignorancia acerca de este sistema contribuye, señala la autora, a que sobrevaloremos la duración y la intensidad de la desesperación en que nos sumirá un acontecimiento vital negativo. Los acontecimientos positivos y negativos, por otra parte–y esto es de gran importancia– suelen estar entrelazados. “Cuando reflexionamos sobre lo mejor o lo peor que nos haya ocurrido durante los últimos años, puede que nos sorprendamos al darnos cuenta de que a menudo son las dos caras de la misma moneda”, indica la autora. Al final resulta que, como escribe en su libro, “nada en la vida es tan importante como piensas que lo es mientras piensas en ello”.

Algunas ‘sorpresas’ que Lyubomirsky documenta en su libro: la clave de la felicidad y la salud no estriba en la intensidad de la felicidad que sintamos, sino en la frecuencia con que nos sentimos felices o positivos. Por eso es más recomendable gastar el dinero en muchos placeres pequeños que en unos pocos grandes. Y, ya que estamos con este asunto, mejor gastarlo en experiencias que en cosas. “La superioridad de las experiencias sobre los objetos es extremadamente convincente”, señala la autora, una recomendación útil en estos tiempos de crisis y presupuestos exiguos.

En lo que se refiere a los venenos para la felicidad, son muchos y variados. A la cabeza están las aspiraciones excesivas, rumiar mucho las cosas o las comparaciones sociales. Estas últimas tienen un efecto profundo en la valoración que hacemos de nosotros mismos, así como en nuestro estado de ánimo y bienestar emocional. ¿Qué hacer, por tanto, en la era Facebook? “Facebook es un ejemplo perfecto de cómo estamos constantemente expuestos a las comparaciones. Y la gente se pavonea mucho sobre las cosas buenas en sus vidas, raramente colocan cosas malas. Facebook puede hacer infeliz a la gente, pero también sirve para cultivar las amistades o establecer conexiones. Un camino lleva hacia mayor felicidad, el otro hacia menos. Tenemos que estar atentos a los dos efectos”.

Y si en su día picaste y tomaste una decisión equivocada por culpa de uno de estos mitos, ¿cómo lidiar con el arrepentimiento? Para empezar, es importante entender que no eres el único: el 90 por ciento reconoce tener motivos para arrepentirse profundamente de muchas cosas, señala la autora. “Los arrepentimientos son muy duros; todos los tenemos. No podemos ir atrás, cambiar lo que hicimos. Pero aprender de ellos puede hacernos más maduros y felices a largo plazo”.

Un último apunte. Creer en los mitos de la felicidad no es algo inocuo: “Nuestras falsas expectativas y errores no sólo convierten las transiciones vitales previsibles en verdaderos momentos de crisis,” concluye Lyubomirsky. “También nos llevan a tomar malas decisiones y deterioran nuestra salud mental”. Al final, la cuestión podría resumirse en la cita de Sócrates con que la psicóloga abre su libro: “Quien no está contento con lo que tiene no estaría contento con lo que le gustaría tener”.

FUENTE: EL PAIS

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Photo Credit: Piulet via Compfight cc

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