Archivo de la categoría: Zen

Mal genio…

Un estudiante de Zen fue a ver a Bankei: “Maestro, tengo un mal genio incontrolable. ¿Como podria curarme?”

“Tienes algo muy raro”, contesto Bankei, “dejame verlo”.

“Ahora mismo no puedo mostrartelo”, respondio el alumno.

“¿Cuando me lo podras mostrar?”, pregunto Bankei.

“Me sale de repente”, respondio el estudiante.

“Entonces,” concluyo Bankei, “no debe de ser tu verdadera naturaleza. Si lo fuera, podrias mostrarmelo en cualquier momento. Cuando naciste no lo tenias, y tus padres no te lo dieron. Piensa en eso.

THICH NHAT HANH

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La flor de loto…

Una vez Buda reunió a todos sus discípulos para darles una lección. Les mostró una flor de loto, que es el símbolo de la pureza ya que crece de manera inmaculada en aguas pantanosas.
 
– Quiero que me digáis algo sobre esto que tengo en las manos – dijo Buda. 
 
El primer discípulo hizo un tratado sobre la importancia de las flores. 
 
El segundo compuso una hermosa poesía sobre sus pétalos. 
 
El tercero inventó una parábola muy original usando la flor como ejemplo. 
 
Entonces le llegó el turno a Mahakashyao. Este se acercó a Buda, olió la flor y acarició su cara con uno de los pétalos. 
 
– Es una flor de loto – dijo Mahakashyao – Simple y hermosa. 
 
Buda sonrió y dijo:
 
– Has sido el único que has visto lo que tenía en las manos.

Esta sencilla parábola retoma uno de los conceptos fundamentales del budismo: la necesidad de deshacernos de las palabras, las opiniones y los pensamientos para centrarnos en la realidad, tal cual es. En ese mismo momento ocurre un pequeño/gran milagro.

FUENTE: RINCÓN DE LA PSICOLOGÍA

Photo Credit: Dora Alis Flickr via Compfight cc

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El arte de vencer sin luchar…

Una de las más grandes virtudes del guerrero es la de derrotar a su adversario con la mayor economía de recursos.

Las historias de la tradición zen y sufí que han llegado a occidente a menudo son protagonizadas por fieros y temidos guerreros que hacen aspavientos con sus armas, así como maestros ancianos imperturbables que ven sus demostraciones como un niño que ve caer una tormenta terrible por la ventana.

Una de tales historias habla de un guerrero muy famoso que había asolado incontables ciudades y conquistado vastos territorios sin jamás haber sido derrotado. Era tal el horror que provocaba en los pobladores que cuando supieron que el ejército del famoso guerrero se dirigía hacia el país todos —hasta los gobernantes— dejaron las casas vacías, con las ollas de sopa todavía hirviendo sobre los fogones, huyendo a toda prisa.

Todos menos el maestro zen que vivía modestamente en la ladera de una escarpada montaña.

Una vez que el ejército tomó el control de la capital, el famoso guerrero se dirigió hasta la cabaña del maestro zen con el objetivo de verlo con sus propios ojos. Cuando llegó ante él, viendo que se trataba de un sencillo anciano que ni siquiera se había puesto de pie para suplicar por su vida, el guerrero prorrumpió en insultos.

“¡Viejo tonto!”, le dijo, a la vez que desenvainaba su espada, “¿no te das cuenta de que estás frente a un hombre que podría cortarte a la mitad en menos de un parpadeo?”.

El maestro permaneció inmóvil y respondió:

“¿Y tú te das cuenta de que estás frente a un hombre que podría ser cortado a la mitad sin parpadear?”.

FUENTE: CULTURA INQUIETA


Photo Credit: mujik estepario Flickr via Compfight cc

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Aprender a ser feliz como un ratón…

Érase un ratón que se hallaba en constante estrés por miedo al gato. Un mago se apiadó de él y lo transformó en un ágil felino. Pero, entonces, el pobre animal se empezó a asustar del perro. El mago, con otro golpe de vara, lo transformó en un fuerte can. Pero, al poco tiempo, el agobiado animal empezó a temer al tigre. El mago, aunque ya un poco cansado, lo transmutó en un poderoso tigre, el rey de los felinos. Y en ese punto, a nuestro animal le entró un ataque de pánico ante la presencia del cazador. El mago dio un suspiro, harto de tanto trabajo. Cogió su varita, la alzó y dijo:

—¡Te convierto en ratón y esta vez es para siempre!

Y añadió:

—Nada de lo que yo haga va a servir, amigo, porque primero tienes que aprender a ser feliz como un ratón.

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DIÁLOGO ZEN…

Maestro, ¿no te parece que deberíamos siempre estar pensando y haciendo el bien?

¿Llenos de pensamientos positivos?

¿Amar al prójimo y desearle el bien?

Hijo, a todo eso que mencionas yo la llamo cinismo.

¿Cuál es la diferencia entreel bien y el mal? ¿Tu conveniencia?

¿Qué es un pensamiento positivo?

¿El que más teconviene en el momento? ¿Desear que tu madre muera porque sufre de un cáncerterminal y doloroso es positivo?

¿Qué significa amar al prójimo?

¿Vas a sentar a tu mesa de navidad a los mendigos?

¿No vas a consumir pavos para que no se los mate?

Si quieres un consejo, limítate a ser, no a querer ser. Son las acciones las que realmente nos definen.

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Photo Credit: origamidon via Compfight cc

Dos monjes y los peces…

Dos monjes que caminaban juntos tuvieron que cruzar una pasarela situada sobre un río.

-¡Mira como saltan de alegría los peces? -dijo uno de los monjes.

-Tú no eres un pez -dijo el otro-, ¿cómo puedes saber lo que le da alegría a los peces.

-Tú no eres yo, ¿cómo puedes saber que ignoro lo que le da alegría a los peces?

-Es cierto que yo no soy tú y que no sé lo que sabes y lo que ignoras. Pero sí sé que tú no eres un pez y por consiguiente, no sabes lo que da alegría a los peces.

-Vuelvo a tu primera pregunta. Me has preguntado ¿cómo puedes saber lo que da alegría a los peces? Al planteármelo así has admitido que conozco la respuesta.

-Y bien, ¿cómo lo has sabido?

-Muy sencillo, ¡cruzando la pasarela!

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DIALOGO ZEN…

Maestro, como puedo transformarme en un hombre santo y sabio?

Muy simple hijo mio: déjate crecer el pelo y la barba, usa ropa oscura y larga y de estilo siglo de las luces, calza sandalias franciscanas, fija la vista en el infinito como si buscaras un OVNI, habla con voz ronca y profunda y apenas audible, y di algo así como “Se me quemaron los tallarines”.

Veras que no faltara el que interprete tu profunda reflexión como parte de las verdades cósmicas del universo…

FUENTE: Historias de un practicante zen

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Photo Credit: h.koppdelaney via Compfight cc

Thich Nhat Hanh responde a los niños…

Los niños hacen cada pregunta que te dejan tiritando. Is nothing something?(¿La nada es algo?) es un libro que recoge las respuestas del maestro zen Thich Nhat Hanh a las preguntas de niños de todas las edades. Las preguntas de los niños son muy parecidas a que las que suelen plantear los adultos. Como señala Hanh en la introducción del libro, no tienen que ser complejas para ser profundas. “Una buena pregunta no tiene que ser larga. Si viene del corazón, puede ayudar a mucha gente”. La sabiduría, en fin, no tiene edad. He aquí algunos ejemplos (traducidos del inglés):

¿Cuánto tiempo voy a vivir? Esta es la buena noticia. Si miras atentamente en todas las cosas, te darás cuenta de que vivirás para siempre. Nunca vas a morir; sólo cambiarás de forma. Eres como una nube. Una nube puede convertirse en nieve o lluvia, pero no puede morir. Eres como una ola en el océano. Después de que te eleves y caigas como una ola, todavía serás parte del océano. Tu forma cambiará pero tú no desaparecerás.

¿Qué es la meditación y por qué lo hace la gente?  Meditar es concentrarse y mirar hacia dentro. Puedes sentarte para meditar pero también puedes meditar mientras caminas hacia el colegio, te tumbas en la hierba o descansas en tu cama por la noche. Si estás tranquilo y disfrutando de cada inhalación y exhalación, estás practicando meditación. Si sabes cómo sonreír bellamente, entonces sabes cómo meditar. No es difícil.

Si te pregunto por qué comes helado, me responderás “porque me gusta”. La meditación es lo mismo. Lo hago porque me gusta. Meditar es pasárselo bien.

¿Cómo puedo dejar de preocuparme tanto?  Cuando nos preocupamos, normalmente es por algo que ya ha ocurrido o por algo que creemos que va a ocurrir en el futuro. Pero lo único que podemos cuidar es el momento presente. Imagina que estamos viajando y sabemos que tenemos que cruzar un puente. No podemos cruzar el cuente hasta que no lleguemos allí. Si pasamos el tiempo pensando cómo vamos a cruzar el puente, nos perderemos el viaje. Si estamos en el momento presente, entonces, cuando finalmente lleguemos al puente, podremos cruzarlo sin miedo.

¿Qué debería hacer cuando me siento triste? Algo maravilloso es sonreír a tu tristeza. Esta es una práctica muy simple pero tiene gran efecto. Tu sonrisa es como un rayo de sol. Puede haber un rayo de sol con la lluvia. Puedes sonreír y llorar al mismo tiempo, y será como si estuvieras haciendo un arco iris.

¿Es nada algo? Sí. Nada es algo. Tienes una idea en tu cabeza de nada. Tienes una idea en tu cabeza de algo. Ambas son cosas que pueden crear sufrimiento o felicidad.

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FUENTE: Vuelta y vuelta

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UNA NOTA DE SABIDURÍA…

Nadie supo lo que fue de Kakua después de que éste abandonara la presencia del Emperador. Sencillamente, desapareció.

He aquí la historia:

Kakua fue el primer japonés que estudió Zen en China. No viajaba en absoluto. Lo único que hacía era meditar asiduamente.

Cuando la gente le encontraba y le pedía que predicara, él decía unas cuantas palabras y se marchaba a otro lugar del bosque, donde resultara más difícil encontrarle.

Cuando Kakua regresó al Japón, el Emperador oyó hablar de él y le hizo llegar su deseo de que predicara Zen ante él y toda su corte. Kakua acudió y se quedó en silencio frente al Emperador. Entonces sacó una flauta de entre los pliegues de su vestido y emitió con ella una breve nota. Después hizo una profunda inclinación ante el rey y desapareció.

Dice Confucio: «No enseñar a un hombre que está dispuesto a aprender es desaprovechar a un hombre. Enseñar a quien no está dispuesto a aprender es malgastar las palabras».

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14 principios de vida…

Detrás de este nombre impronunciable se esconde un gran sabio y uno de los maestros zen vivos más importantes. Thich Nhat Hanh nació en Vietnam en 1926, es monje budista desde hace más de cuatro décadas, activista por la Paz y nominado por ello para el Premio Nobel.

Entre sus enseñanzas destaca la necesidad de transmitir a la acción cotidiana y social una intención profunda de amor surgida desde una atención consciente.

Estos son sus 14 principios para la Vida que tratan temas como estar abierto de mente, la compasión, los objetivos en la vida, las palabras que salen de nuestra boca, el cuidado de nuestro cuerpo o la responsabilidad sexual.

Son 14 preceptos muy valiosos a tener en cuenta que él mismo reconoce que no los cumple todos a la perfección pero que nos deben servir de meta e ideal a seguir porque “ninguna palabra puede reemplazar a la práctica sólo la práctica puede hacer a las palabras”.

1. No seas idólatra ni te ates a ninguna doctrina, teoría o ideología, incluso las budistas. Todos los sistemas de pensamiento son guías, no son la verdad absoluta.

2. No creas que el conocimiento que tienes ahora es absoluto, inmutable. Evita ser de mentalidad estrecha y atarte a los puntos de vista presentes. Aprende y practica el desapego de tus puntos de vista para estar abierto a recibir los puntos de vista de los demás. La verdad se encuentra en y no en el conocimiento conceptual. Preparate para aprender a través de todo, a observar en tí mismo y en el mundo en todo momento.

3. No fuerces a los demás, ni siquiera a los niños, por ningún medio en absoluto, a adoptar tus puntos de vista, ya sea por autoridad, amenaza, dinero, propaganda o incluso educación. Sin embargo, por medio del diálogo compasivo, ayuda a los demás a renunciar al fanatismo y a la estrechez.

4. No evites el contacto ni cierres tus ojos al sufrimiento. No pierdas la conciencia de la existencia del sufrimiento en la vida y del mundo. Encuentra maneras de estar con aquellos que sufren por todos los medios. Incluyendo el contacto personal y las visitas, imágenes y sonido. Por tales medios despierta en ti mismo y en los demás la realidad del sufrimiento en el mundo.

5. No acumules riquezas mientras millones están hambrientos. No tomes como objetivo de tu vida la fama, el provecho, la riqueza o el placer sensual. Vive simplemente y comparte el tiempo, la energía y los recursos materiales con los que estén en necesidad.

6. No mantengas ira u odio. Tan pronto como surjan la ira o el odio practica la meditación sobre la compasión para comprender profundamente a las personas que han causado ira u odio. Aprende a ver a los otros seres con los ojos de la compasión.

7. No te pierdas en la dispersión ni en el ambiente que te rodea. Aprende a practicar la respiración para recuperar la compostura del cuerpo y de la mente, para practicar la atención, y para desarrollar la concentración y la comprensión.

8. No pronuncies palabras que puedan crear discordia y causar ruptura en la comunidad. Haz todos los esfuerzos para reconciliar y resolver todos los conflictos, aunque sean pequeños.

9. No digas cosas falsas por interés personal o para impresionar a los demás. No pronuncies palabras que causen desviación u odio. No difundas noticias que no sabes que no son ciertas. No critiques ni condenes cosas de las que no estás seguro. Habla siempre verdadera y constructivamente. Ten el valor de hablar sobre situaciones de injusticia, aún cuando hacerlo pueda amenazar tu propia seguridad.

10. No uses a la comunidad budista para ganancia o provecho personal, no transformes tu comunidad en un partido político. Una comunidad religiosa debe, sin embargo, tomar una actitud clara contra la opresión y la injusticia, y debe esforzarse por cambiar la situación sin engancharse en conflictos partidarios.

11. No vivas con una vocación que sea dañina para los humanos y la naturaleza. No inviertas en compañías que priven a los demás su oportunidad de vivir. Elige una vocación que te ayude a realizar tu ideal de compasión.

12. No mates. No permitas que otros maten. Encuentra todos los medios posibles para proteger la vida y prevenir la guerra.

13. No poseas nada que debería pertenecer a los demás. Respeta la propiedad de los demás pero evita que los demás se enriquezcan con el sufrimiento humano o el sufrimiento de otros seres.

14. No maltrates a tu cuerpo. Aprende a manejarlo con respeto. No veas a tu cuerpo simplemente como un instrumento. Preserva las energías vitales (sexual, respiración, espíritu) para la realización del camino. La expresión sexual no debería ocurrir sin amor y compromiso. En las relaciones sexuales, sé consciente del sufrimiento futuro que pueda causarse. Para preservar la felicidad de los demás, respeta los derechos y compromisos de los demás. Sé plenamente consciente de la responsabilidad de traer nuevas vidas al mundo. Medita sobre el mundo al que estás trayendo nuevos seres.

Thich Nhat Hanh

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FUENTE: El Blog Alternativo

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