¿Te das cuenta de cómo tienes tu burbuja sentimental?…

Normalmente vemos a los demás de forma muy banal. Sencillamente nos fijamos en las apariencias más externas, de hecho, la mayoría de personas  mira más a los guapos físicamente y piensa mejor de ellos que de los poco favorecidos. Nuestra aproximación al resto es -desde este prisma-  tan vacía y  superficial, que nos cuesta encontrar verdadera plenitud en esas relaciones de fachada y sin trasfondo.

Pero es posible adoptar otro enfoque, en cualquier momento y lugar frecuentado. Si, por ejemplo, te fijas en las mesas de comensales en un restaurante un dia de fiesta,  apreciarás que en cada una de ellas  las personas parecen dentro de una “burbuja sentimental” o  submundo  aparte. Respiran todos un ambiente emocional de pequeño grupo. En algunas están compartiendo un rato agradable; predomina la alegría o la afabilidad. Sobre otras, flota una calma agradable. En otras se siente un clima crispado,  tenso y todos parecen apresurados. En la mesa contigua comparten un cierto nerviosismo tácito inquietante; como si desconfiaran entre si. En otra cada cual desprende un estado emocional amargo, resentido y aislado afectivamente de los que tiene codo con codo. Pero  en la mesa del fondo una pareja  riñe; ella solloza, mientras las comidas siguen sirviéndose y comiéndose frenéticamente a pocos metros y todos los presentes en el local parecen ignorarlo, esa mujer siente reventada su burbuja emocional por última vez.

Normalmente, elegimos y nos unimos a los que se sienten como nosotros. Nos quedamos mas con ellos pero además nos contagiamos con ellos de forma que…  en cada casa, en cada coche, en cada mesa del bar, … existe una especie de burbuja, o tono afectivo que envuelve a sus miembros cual una nube: haciéndoles sentirse, interpretarse y  tratarse de un modo emocional acorde entre ellos.

Es por tanto muy importante que seamos conscientes del sentimiento en el que nos encontramos inmersos,  pues tal como pasa con los olores, una vez nos acostumbramos a uno… nos pasan desapercibidos. Es imprescindible que averigüemos ¿Cuál es nuestro ambiente sentimental?

    • para trascender nuestros estados afectivos comprendiendo que no somos eso ; sino que eso nos baña, cual el agua al pez (que por tanto está en nuestra mano la libertad real)
  • para sentirnos más unidos y mas comprensivos con los nuestros
  • para reconocer si es lo que queremos sentir auténticamente
  • para adoptar una conciencia de nuestros juegos
  • para protegernos de abusos o desordenes.
  • para disfrutarlo
  • para utilizarlo
  • para mejorarlo

Entonces, a medida que nos vamos acostumbrando a tomarnos en serio “cómo tenemos nuestro ambiente  sentimental” se nos va haciendo obvio cuales son los de los demás y reconocemos que somos todos más transparentes de lo que creemos. En realidad nuestros sentimientos se nos notan  muchísimo y  los demás nada más encontrarnos nos radiografían sentimentalmente, tanto si se dan cuenta conscientemente  de ello, como si no.  Hacemos como si eso no contara, pero en cuanto empezamos a :

  • observar
  • considerar
  • y mejorar

la calidad de nuestra burbuja sentimental tal como si esta nos concerniese, de pronto despertamos para ver la vida como realmente es;  con los ojos del corazón. 

Paz Torrabadella

SONY DSC

Photo Credit: mostrosa via Compfight cc

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