El espejo…

Yo, de niño, temía que el espejo

me mostrara otra cara o una ciega

máscara impersonal que ocultaría

algo sin duda atroz.

 

Temí asimismo

que el silencioso tiempo del espejo

se desviara del curso cotidiano

de las horas del hombre y se hospedara

en su vago confín imaginario

seres y formas y colores nuevos.

 

(A nadie se lo dije; el niño es tímido).

Yo temo ahora que el espejo encierre

el verdadero rostro de mi alma,

lastimada de sombras y culpas,

el que Dios ve y acaso ven los hombres.

 

Jorge Luis Borges

Espejo

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